Fuente: The Guardian

Según un reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC), compilado por un grupo de los más prestigiosos científicos del mundo y aprobado por los países miembros de la ONU, la crisis climática está reduciendo la capacidad de los suelos de sostener a la humanidad, con crecientes riesgos relacionados al aumento de la temperatura global.

El calentamiento global está provocando un aumento en la sequía, la erosión del suelo y los incendios, y una disminución tanto en los rendimientos de los cultivos en los trópicos como en la capa de hielo en los polos.

El reporte enfatiza el momento decisivo que estamos viviendo como humanidad. Nos enfrentamos frente a dos caminos: uno vicioso y uno virtuoso. La continua destrucción de bosques y las grandes emisiones causadas por la industria ganadera y otras prácticas agrícolas de tipo intensivo provocarán un aumento en los efectos de la crisis climática, haciendo más grave el impacto sobre los ecosistemas.

Sin embargo, según el reporte del IPCC, se pueden tomar acciones para restaurar los suelos y bosques, permitiendo regenerar y almacenar el carbono, y se pueden instaurar medidas que conduzcan a un menor consumo de carne y productos lácteos y a una menor generación de desechos alimentarios.

El mal uso de los suelos es responsable de alrededor de una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, siendo factores clave la destrucción de bosques, la producción ganadera y el sobreuso de fertilizantes químicos.

Una de las conclusiones más enfáticas del reporte del IPCC, es que los suelos, de los cuales depende la existencia humana en la tierra, se están perdiendo a velocidades 100 veces más rápidas de lo que se generan en las áreas de cultivo, y 10 a 20 veces más rápidas incluso en zonas no productivas.

 “Es necesario actuar de forma inmediata”

El reporte recomienda a los gobiernos tomar fuertes acciones para enfrentar este problema, las que incluyen terminar con la deforestación y permitir que nuevos bosques crezcan, reformular el sistema de subsidio a la agricultura, apoyando a los pequeños productores y promoviendo el uso de cultivos con mayor capacidad de recuperación. Muchas de estas soluciones, sin embargo, llevarían décadas en tener efecto.

Los/as consumidores/as en las naciones más ricas pueden tomar acciones inmediatas, reduciendo el consumo de carne y lácteos producidos intensivamente, productos que tienen un enorme impacto medioambiental.

Sin embargo, este cambio no es fácil de producir, por lo que el reporte sugiere introducir los costos del impacto medioambiental en los precios de los alimentos.
Estudios previos han sugerido impuestos a la carne o subsidios a las frutas y verduras. La producción de carne involucra grandes extensiones de tierra. La disminución en el consumo permitiría liberar estas superficies las que podrían ser utilizadas para reforestación o producción de cultivos bioenergéticos.

En resumen, el mensaje del IPCC es claro, para enfrentar los problemas relacionados a la crisis medioambiental, necesitamos plantar más bosques, restaurar los ecosistemas y comer menos carne y productos lácteos.

Puedes ver el reportaje completo de The Guardian (en inglés) aquí 

Translate »